BRASILIA, Brasil, 10 February 2017 /PRNewswire Policy/ — El Ministerio Público Federal (MPF) en Río de Janeiro detalló este viernes (10) las denuncias que aceptó contra el exgobernador Sérgio Cabral y el empresario de EBX Eike Batista. Ambos están acusados de corrupción activa, lavado de dinero y evasión fiscal.

Otras siete personas imputadas en los operativos Eficiencia y Calicute, ramas de la Operación Autolavado en Río de Janeiro, también fueron denunciadas por la Policía Federal. De ese total, seis ya se encuentran recluidas en prisiones del estado, entre las cuales Batista y Cabral.

El propietario de las empresas del grupo EBX está acusado de corrupción activa y lavado de dinero por realizar dos pagos ilegales a Cabral –un de US$ 16,5 millones y otro de US$ 320 mil–, a cambio de ventajas para sus negocios.

Según el MPF, los pagos, en particular el primero, beneficiaron a empresas de Eike Batista y coinciden con adjucaciones y peticiones de licencia para obras como el Superpuerto de Açu, en el norte de Río de Janeiro, y el Puerto del Sureste, en el mismo estado.

“El señor Eike Batista tenía múltiples intereses en el estado, múltiples proyectos, muchos de los cuales dependían de la aprobación del estado, y sobre todo, del gobernador; el señor Eike no podía regalar US$ 16,5 millones al gobernador y el gobernador tampoco podía aceptarlo. Es tan simple como eso”, declaró el coordenador de la Operación Autolavado en Río de Janeiro, Leonardo Cardoso de Freitas.

Aún de acuerdo con la denuncia, los US$ 16,5 millones pagados en el 2011 mediante una transación concebida por el asesor y mano derecha del ejecutivo, el abogado Flávio Godinho, también denunciado por corrupción activa y lavado de dinero.

Parte de los recursos (US$ 4,7 millones) fue transferida a Cabral por medio de un contrato fraudulento de compraventa de una mina de oro en el exterior. Otra parte, a través de acciones de las empresas Petrobras, Vale y Ambev, en Estados Unidos. La operación contó con la participación del cambista Renato Chebar, que reveló el esquema a cambio de una reducción en su condena. Él y su hermano, Marcelo, operadores de la cuenta de Cabral, fueron denunciados por evasión de divisas.

En 2013, la Operación Autolavado también identificó el pago de sobornos de Eike Batista al exgobernador a través de la firma de abogados de la esposa de este, Adriana Ancelmo. La abogada recibió US$ 320 mil del grupo EBX por servicios que nunca fueron prestados, según informó el MPF. En declaraciones a la policía, la esposa de Cabral negó que hubiera cobrado sobornos.

En una declaración voluntaria para aclarar el caso, en 2016, Batista dijo que el pago se relacionaba con la contratación de servicios de asesoría de la firma de Ancelmo, por recomendación de Caixa Econômica Federal. El banco confirmó la negociación con Batista, sin embargo, negó que haya recomendado la referida firma para cualquier operación. Las declaraciones del empresario fueron interpretadas como un intento de engañar a los investigadores y obstruir a la Justicia.

Según estiman los fiscales, Eike podría ser condenado a una pena de hasta 44 años de prisión y el exgobernador a una pena de hasta 50 años, aunque la Justicia brasileña limite las penas de cárcel a 30 años.

SOURCE Agência Brasil – Empresa Brasil de Comunicação S/A – EBC