BRASILIA, Brasil, 02 February 2017 /PRNewswire Policy/ — Eunício Oliveira, senador por el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el mismo del presidente Michel Temer, fue elegido el miércoles (01) como presidente del Senado para el bienio 2017/2018. Él obtuvo los votos de 61 de los 81 senadores, confirmando su favoritismo y dando al PMDB un dominio de 12 años en el comando de la casa.

Oliveira reemplazará a Renan Calheiros, quien será el nuevo líder del partido en el Senado, cargo que fue ocupado por el mismo Oliveira.

Nacido en una pequeña ciudad del interior de Ceará, nordeste de Brasil, Eunício Oliveira dejó su ciudad natal como un niño para trabajar y estudiar. Se graduó en Administración y Ciencias Políticas en el Centro Universitario de Brasilia (CEUB). Se afilió al antiguo Movimiento de la Democracia Brasileña –que se oponía al régimen militar y se convirtió en partido en 1981–, donde inició su carrera política. Fue diputado federal por Ceará en tres períodos (1998 a 2010), pero se licenció entre los años 2004 y 2005 para ser ministro de Comunicaciones en el primer gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Fue elegido senador en 2011 y su mandato se extiende hasta 2018.

Balance

En discurso poco antes de anunciar el resultado, Renan Calheiros hizo un balance de su gestión, recordando duros episodios en los que se vio involucrado, como su salida de la presidencia del Senado por una decisión preliminar de un ministro de la Corte Suprema y su posterior retorno al cargo.

Calheiros hizo varias referencias a la Operación Autolavado y reclamó el quiebre de confidencialidad de las delaciones hechas por ejecutivos de Odebrecht, homologadas esta semana por la presidenta de la Corte Suprema, ministra Cármen Lúcia. “Los elegidos del sistema representativo no pueden transformarse en un rebaño gobernado por la publicidad opresiva”, dijo, en referencia a la posibilidad de que los medios tengan acceso anticipado a las delaciones.

En su discurso, Calheiros también citó los principales proyectos aprobados en los últimos dos años y las medidas de austeridad adoptadas en la administración del Senado para reducir costes y optimizar inversiones, además de la destitución de la presidenta Dilma Rousseff.

Asimismo, recordó que, en junio de 2013, “el Senado trabajó con la multitud llamando a su puerta” debido a las manifestaciones callejeras espontáneas que comenzaron aquel mes, y destacó que, en aquel entonces, los parlamentarios trataron de aprobar medidas para combatir la corrupción, como la que extiende la Ley de la Ficha Limpia a funcionarios públicos y el fin de la jubilación obligatoria para jueces y miembros del Ministerio Público que cometen delitos de responsabilidad –proyecto que aún no fue aprobado por la Cámara de Diputados–.

SOURCE Agência Brasil – Empresa Brasil de Comunicação S/A – EBC